Medicina regenerativa en el sistema ósteo articular

Terapia celular

La medicina regenerativa es una novedosa disciplina médica centrada en el aprovechamiento de la capacidad de regeneración del propio cuerpo, para restablecer la función fisiológica de las células y tejidos dañados.

Representa un ámbito emergente de las ciencias biomédicas en el que, gracias a los recientes avances científicos en la biología de células progenitoras (células madre) y en los mecanismos moleculares que actúan sobre ellas, se abren nuevas oportunidades y perspectivas en el tratamiento de muchas enfermedades y dolencias.

La terapia celular se describe en medicina regenerativa como el proceso de implantación o trasplante de nuevas células en un tejido dañado, con el propósito de reconstruir su estructura y recuperar las funciones perdidas.

El funcionamiento adecuado de los tejidos y órganos del cuerpo depende de los procesos regenerativos innatos que aseguran un número de células apropiado, y reemplazan las células dañadas después de una lesión. El potencial regenerativo de los tejidos se cuantifica por la presencia de poblaciones de células madre y células progenitoras, así como por la funcionalidad de las mismas. Estas células responden a estímulos externos para producir células de sustitución cuando es necesaria la regeneración.

Por lo tanto, las referidas células madre desempeñan un papel crítico y fundamental en el éxito de las terapias regenerativas.

Artrosis

La degeneración articular gradualmente va lesionando las articulaciones y los tejidos periarticulares, limitando en consecuencia la movilidad de los afectados. Puede ser causada por actividades físicas inapropiadas y prolongadas, malas posturas, condición genética, cambios hormonales, sobrepeso, envejecimiento, o como secuelas de un traumatismo. Los síntomas más comunes son, entre otros, inflamación, disminución de la función articular, rigidez, dolor y fatiga.

La artrosis es la patología articular más invalidante y frecuente de la población, afectando aproximadamente a 28 millones de adultos en Europa. El cuadro clínico implica principalmente la degradación progresiva de las articulaciones, y concretamente del cartílago articular y del hueso subcondral que lo soporta.

El lento proceso degenerativo de esta enfermedad se dilata a lo largo de varios años y, a medida que la enfermedad progresa, se incrementan los síntomas descritos aumentando el dolor en las articulaciones y limitando la movilidad de los afectados. Los pacientes además pueden ver manguada su capacidad de caminar cuando la enfermedad afecta a las articulaciones de las extremidades inferiores.

 

Guía actual de tratamiento

 

Hábitos de vida (control del dolor):

    • Pérdida de peso y dieta equilibrada
    • Minimizar actividad física
    • Ejercicio de potenciación muscular
    • Evitar traumatismos
    • Aplicación de calor

Paliativos:

    • Analgésicos
    • Antinflamatorios
    • Condroprotectores
    • Corticoides
    • Tratamientos alternativos: infiltraciones intrarticulares (Acido Hialurónico, Plasma rico en Plaquetas-PRP)

Terapéuticos (Intervención quirúrgica):

    • Lavado y desbridamiento articular
    • Microfracturas
    • Mosaicoplastia
    • Artroplastia (Prótesis)

Regenerativos (Intervención quirúrgica más Terapia Celular):

    • Implante de biomateriales activos
    • Trasplante de condrocitos
    • Trasplante Autólogo de Células de Médula Ósea
Ácido hialurónico

El ácido hialurónico en el líquido sinovial actúa como un lubricante biológico de las articulaciones, rebajando la fricción y minimizando el desgaste de la superficie del cartílago. Juega un papel determinante en el entorno articular ya que confiere propiedades viscoelásticas al líquido sinovial, permitiendo así la conservación y mantenimiento de la estructura cartilaginosa.

Se han realizado varios ensayos clínicos y existen múltiples publicaciones al respecto, estando la opinión general divida entre los partidarios y detractores de la administración de ácido hialurónico intrarticular. Algunos concluyen que no hay una evidencia clínica sobre su eficacia, mientras que otros indican que es una alternativa efectiva y bien tolerada para el tratamiento de la artrosis leve o moderada, con una mejoría sintomática que puede prolongarse hasta los 6 meses.

La viscosuplementación con ácido hialurónico puede aliviar los síntomas de la artrosis, pero no se ha demostrado que revierta el proceso artrítico y degenerativo de la articulación.

Plasma Rico en Plaquetas

El PRP también conocido como “Plasma rico en factores de crecimiento”, es una fracción plasmática de la sangre que se obtiene por centrifugación o filtración. Se caracteriza por poseer una alta concentración de plaquetas y factores plasmáticos. Las plaquetas, como principal componente del PRP, destacan primordialmente por su intervención en la hemostasia que permite detener los procesos hemorrágicos, así como por iniciar el proceso de reparación y cicatrización de los tejidos dañados en la primera fase de una lesión.

Las plaquetas transportan moléculas (factores de crecimiento, citoquinas y mediadores) en sus gránulos y, una vez activada la cascada de coagulación o agregación, excretan el contenido de los gránulos en su entorno, con el objetivo de señalizar y actuar sobre las células progenitoras del tejido lesionado. Por lo tanto, si en la zona afectada no hay células activadas por las referidas moléculas, no habrá acción terapéutica, y mucho menos, regenerativa.

En este sentido, se han publicado numerosos estudios sobre la eficacia terapéutica de las infiltraciones intraarticulares de PRP para el tratamiento de la artrosis, y hay diversidad de opiniones al respecto. Algunos concluyen que es un método eficaz y seguro para el tratamiento de las primeras etapas de la artrosis, mientras que otros afirman que puede aliviar los síntomas de dolor e inflamación, mejorando la calidad de vida de los pacientes. Asimismo, hay otros que afirman que el tratamiento únicamente mejora la función de la articulación en pacientes jóvenes con bajo grado de degeneración articular.

Sin perjuicio de lo anterior y aunque se haya demostrado que el PRP es seguro, no hay pruebas suficientes para afirmar que sea eficaz para el tratamiento de la artrosis.

No hay que olvidar que el PRP está clasificado por las Agencias Reguladoras europeas y españolas de Sanidad, como un medicamento y, por lo tanto, su uso y aplicación médica se rigen por las correspondientes legislaciones y normativas nacionales y comunitarias.

 

REFERENCIAS

Informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios sobre el uso de Plasma Rico en Plaquetas.

Real Decreto 477/2014, de 13 de junio, por el que se regula la autorización de medicamentos de terapia avanzada de fabricación no industrial.

Platelet-rich Plasma and Bone Marrow–derived Mesenchymal Stem Cells in Sports Medicine.

 

Trasplante autólogo

Los tejidos articulares (cartílago) tienen una capacidad de autorreparación muy limitada, que agiliza la progresiva evolución de la artrosis, siendo el tratamiento de esta enfermedad un gran desafío para la medicina actual. Esto ha llevado a sustituir los tratamientos paliativos por métodos de reconstrucción o regeneración, en un intento de evitar o retrasar el reemplazo de la articulación por una prótesis.

Los tratamientos con células progenitoras (células madre adultas) se han utilizado extensamente con éxito durante los últimos años para tratar diversas enfermedades. El uso de la terapia celular (Trasplante Autólogo de Células de Medula Ósea) para lograr la regeneración articular derivada de la artrosis, es una potente arma terapéutica que está modificando el enfoque del tratamiento de dicha patología, a través de la que además que se están obteniendo prometedores resultados.

Las células progenitoras son las únicas con la capacidad de regenerar estructuras y tejidos lesionados, por lo que su utilización es óptima para el tratamiento de esta enfermedad degenerativa.

El tratamiento se puede realizar en diversas articulaciones, siendo el más frecuente en rodilla y cadera.

 

Médula Ósea Fuente de Células Progenitoras

La médula ósea es un tejido blando y gelatinoso que se encuentra en el interior del hueso esponjoso, en cuyas cavidades anidan y se localizan las células progenitoras o células madre.

Las células progenitoras de la médula ósea son células que pertenecen al tejido esquelético y tienen la capacidad de formar, entre otros, hueso, cartílago y ligamentos. Además son la mayor fuente de producción de factores de crecimiento y citoquinas. Todas estas propiedades hacen que dichas células progenitoras tengan un gran potencial terapéutico para el tratamiento de la artrosis.

En este sentido, se han llevado a cabo múltiples estudios que han demostrado las ventajas de utilizar las células de la médula ósea para la reparación o regeneración de tejidos articulares, y además se está investigando también el uso de estas células para su aplicación práctica en diversas patologías.

 

Diferencias entre el Plasma Rico en Plaquetas y las Células Progenitoras

Plasma rico en plaquetas o PRP: es una terapia que utiliza parte de los componentes de la sangre (plaquetas) para estimular una respuesta terapéutica en los tejidos dañados. El tratamiento puede dar lugar a una recuperación más rápida y eficiente siempre que exista la presencia de células progenitoras.

Células Progenitoras o Células Madre: es una terapia reconstructiva y regenerativa que aprovecha la capacidad natural del cuerpo para curar y regenerar, mediante el uso de células madre que se encuentran en la propia médula ósea del paciente. Además el resto de células de la médula ósea contienen el conjunto de factores de crecimiento y citoquinas que contribuyen al proceso regenerativo.

El proceso de obtención y preparación de estas potentes células es rápido y está totalmente desarrollado. Se realiza siempre en quirófano bajo las más estrictas condiciones de esterilidad. Una vez han anidado y evolucionado las células implantadas, el tejido articular que se consigue es un cartílago articular original (cartílago hialino), que es muy distinto al fibrocartílago que en algunas ocasiones el propio cuerpo puede llegar a producir cuando repara una lesión articular.

Células mesenquimales de médula ósea
Células mesenquimales
Células endoteliales de médula ósea
Células endoteliales
Células estromales de médula ósea
Células estromales
Función metabólica de las células mesenquimales de médula ósea en una matriz de fibrina
Función metabólica de las células mesenquimales
Proceso terapéutico y tratamiento
Trasplante Autólogo de Células de Médula Ósea

 

La Clínica Diagonal a través de su equipo de Medicina Regenerativa dispone de la autorización administrativa correspondiente otorgada por las Autoridades Sanitarias competentes, para la obtención de tejido procedente de médula ósea de donante vivo para autotrasplante de células, aisladas según las exigencias de la normativa vigente.

 

Contexto terapéutico

 

    • Tratamientos autólogos
    • Productos celulares no manipulados
    • Terapia personalizada

 

Tratamiento de un día (24 horas):

Todo el procedimiento terapéutico (obtención, preparación, cirugía y administración) se realiza en quirófano durante la misma intervención.

La preparación del producto celular se realiza durante la intervención quirúrgica en el laboratorio instalado en el propio quirófano. En ningún caso se realiza cultivo, preservación, almacenamiento, distribución o transporte de las células.

El éxito de la terapia celular (autotrasplante) radica en la coordinación del equipo de expertos que participan en los tres procesos (obtención, preparación y administración) y en las innovadoras técnicas y métodos utilizados.

El procedimiento de trasplante celular, ha sido diseñado para preservar la identidad de origen, la actividad terapéutica, y la capacidad reparadora o regenerativa de las células una vez implantadas en la zona lesionada.

 

Protocolo de actuación clínica

 

En una primera visita el equipo de cirujanos evaluará y estudiará el caso, estableciendo un plan de tratamiento individualizado sobre el que se informará detalladamente al paciente, especificándose los riesgos y beneficios de dicho tratamiento.

Después de la aceptación por parte del paciente, se procederá a solicitar las pruebas y analíticas pre-operatorias, incluyendo una visita preanestésica.

Se fijará el día de la intervención siempre que no haya alguna contraindicación.

 

Intervención quirúrgica

 

Anestesia (preferentemente intradural).

Obtención por aspiración de la medula ósea: Esta intervención se realiza por cirujanos expertos en este tipo de procesos y consiste esencialmente en extraer por punción y aspiración, una pequeña cantidad de entre 70 y 80 ml de médula ósea, a través de una aguja inyectada en un hueso de la pelvis.

Cirugía artroscópica: A través de unos pequeños orificios practicados en la articulación y mediante visión artroscópica, se realiza la preparación de la zona lesionada para que esta pueda recibir las células progenitoras en condiciones óptimas, y para que así puedan anidar, proliferar y desarrollarse correctamente para transformarse en nuevos condrocitos.

Preparación de las células madre: El procedimiento tiene como objetivo aislar del aspirado de médula ósea el mayor número de células progenitoras (células madre), mediante una mínima manipulación, dada la extrema fragilidad de las mismas.
Por medio de una preparación metódica y estricta de las células aisladas, se conseguirá el estado adecuado para que sean capaces de activarse y ejercer las funciones reparadoras y regenerativas.
Todas estas tecnologías han sido desarrolladas en colaboración con instituciones científicas (CSIC, IIBB), empresas biotecnológicas (Regesys SL, Regenerative Systems), cirujanos especialistas, y expertos profesionales en terapia celular y medicina regenerativa.

Administración de las células madre en las zonas afectadas: Las células se administran a través de artroscopia en el mismo acto quirúrgico, implantándolas en el lugar preciso de la lesión y actuando en función de la patología que se esté tratando en cada caso.

 

Estancia en la clínica

 

Está previsto que el paciente sea dado de alta en un plazo de 24 horas desde su ingreso. Posteriormente será citado para los controles periódicos en consultas externas.

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